Hay dias de aciago,
dias en que simplemente
uno contempla el orbe
y se sienta a verlo sutilmente.
Y mientras tanto...
Los cuerpos bailan un tango,
los ojos miran sin Ver,
la calle se viste de gris
y la niebla parece un velo
que cubre algo del Ser...
Escucho el Requiem
para que la desmemoria
no me aseche
y pueda cumplir
con el pacto solemne
en el cual la premisa era
no desertar la esencia
para seguir renaciendo siempre...
Analia Gabriela Ferrari.-
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